DIAGNOSTICO

EVALUACION 

Evaluación y tratamiento de Adolescentes y Adultos.Mejora de autoestima. Problemas de relaciones. Dificultad para tomar decisiones. Inseguridad. Problemas relacionados con el sueño.

Problemas de adaptación: Divorcios, Duelo por un ser querido.

ANSIEDAD: Ansiedad Generalizada, Crisis de Angustia, Agorafobia, Fobia Social, Estrés  postraumático,  Trastorno obsesivo-compulsivo             

DEPRESION:  Distimia, Depresión mayor.

DOLOR CRONICO: Fibromialgia, Sind. Fatiga Crónica, Cáncer.        

TRASTORNOS SOMATOMORFOS: Preocupaciones corporales con síntomas físicos múltiples sin explicación médica

 

ANSIEDAD 

Es un estado emocional que se manifiesta como inquietud, nerviosismo o miedo a nivel psíquico y físico.

Normal estado de activación psicofisiologico ante estímulos internos o externos que nos preparan para hacer frente a una situación real de peligro y que remite una vez superado el acontecimiento.

Patológica cuando la duración o la  intensidad traspasa los limites de la adaptación, aparecen problemas de rendimiento, concentración, dificultad para relacionarse, consultas por problemas físicos. Invade a la persona en todas sus funciones vitales, siendo resistente y recurrente.

 

Se  puede manifestar de distintas formas:

 

Crisis de Angustia: Palpitaciones. Sudoración. Temblores. Sensación de ahogo. Molestias abdominales. Mareos. Miedo a perder el control. Miedo a morir.

 

Agorafobia: Aparece ansiedad  en lugares de donde puede ser difícil escapar (autobús, estar fuera de casa etc). Se van evitando cada vez más estas situaciones llegando un momento en que se necesita la compañía de otra persona para poder realizarlas.

 

FOBIA: Miedo excesivo hacia un objeto o situación, creando situaciones de evitación.

Trastorno obsesivo-compulsivo: Obsesiones Ideas repetitivas que nos invaden. Dudas constantes que nos llevan a reasegurarnos de lo que acabamos de hacer, produce malestar y pérdida de tiempo.

Compulsiones Comportamientos (lavarse mucho las manos, comprobaciones) o actos mentales (contar, rezar) en respuesta a una obsesión, cuando hacer estos actos reduce la ansiedad. La persona sabe que tanto las obsesiones como las compulsiones son excesivas. Provocan malestar clínicamente significativo.

Estrés postraumático: La persona ha estado expuesta a un acontecimiento traumático caracterizado por muerte o amenaza a su integridad física o de un ser querido, al que ha respondido con un temor y desesperanza intenso. Este acontecimiento se reexperimenta persistentemente a través del recuerdo, sueños recurrentes sobre el suceso y tiene un malestar psicológico intenso.

Ansiedad Generalizada: Ansiedad y preocupaciones excesivas sobre distintos acontecimientos. Le es difícil controlar este estado de constante preocupación. Estas preocupaciones están asociadas a: Inquietud o Impaciencia. Se fatiga con facilidad. Dificultad para concentrarse. Irritabilidad. Tensión muscular. Alteraciones del sueño.

 

DEPRESION

Según  la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es la tercera causa de discapacidad en los países desarrollados.

Actualmente existe evidencia empírica contrastada sobre la idoneidad del abordaje psicológico para este tipo de problemas y los Psicólogos son los profesionales que por su formación mejor preparados están para poder hacer una intervención de este tipo.

En estos pacientes se da una alta comorbilidad  entre ansiedad, depresión y dolores físicos.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es la diferencia entre tristeza normal y patológica.

La tristeza normal surge en el individuo en sus relaciones con el medio, es decir el desanimo ante situaciones personales difíciles (pérdida de empleo, fallecimiento de un ser querido etc),  Se dan sentimientos transitorios de tristeza que son adecuados al evento que los produce. Tienen una duración breve. No afectan a la esfera somática, relaciones interpersonales o en el trabajo.

Estas situaciones mencionadas pueden incluso darnos una oportunidad de crecimiento personal.

Trastorno depresivo se produce un estado en el que nos sentimos insatisfechos con nosotros mismos, sin deseo de interactuar en nuestro medio ambiente y sin esperanza para el futuro.

Las manifestaciones  son desproporcionadas con relación a las situaciones que la han producido. en intensidad, duración y en las esferas interpersonales a las que afecta.

Se da tristeza, pérdida de interés y de disfrutar de actividades,  sensación de vacío, irritabilidad, apatía, disminución de la concentración, sensación de inutilidad, culpa, perdida de autoestima, fatiga o pérdida de energía, cansancio excesivo incluso a pequeños esfuerzos, trastornos del sueño, dolores inespecíficos etc.

En un estado de depresión es aconsejable dejarse ayudar por un profesional preparado que nos pueda ayudar a salir de esta fase. Evitar la toma de decisiones trascendentes (separaciones conyugales, cambio de domicilio etc.). Aprender técnicas de relajación. Hacer un esfuerzo por arreglarnos y salir para mejorar nuestra autoestima.

No ponernos metas altas para alcanzar. Intentar fijarnos en lo positivo tanto familiar como interpersonal que tenemos en nuestro medio ambiente.

DUELO

Es la reacción natural ante la pérdida de una persona, objeto o situación significativa (divorcio, muerte de un ser querido etc) tiene componentes  cognitivos, emocionales y de comportamiento.

El proceso de duelo se prolonga el tiempo necesario para que la persona pueda elaborar esta pérdida, que es la mejor garantía de desarrollo, crecimiento y salud personal.

Etapas:  Negación de la pérdida es un intento de autoprotección contra el dolor. Puede durar horas, semanas o meses. Aparecen sentimientos de tristeza, llanto frecuente. Si la persona se queda en esta etapa no puede resolver la pérdida, es una forma de huir de la realidad.

Fase aguda  dolor por la separación, desinterés por el mundo, rabia, angustia, dificultad para deshacer los lazos con la persona que ya no esta presente. Aunque esto disminuye con el tiempo hay momentos puntuales (fechas especiales) que puede repetirse. Puede durar 6 meses o más.

Este proceso que es normal dentro del desarrollo del duelo, si nos instauramos en el sufrimiento de forma permanente, nos detenemos y nos apegamos a lo que fue, cronificando  el dolor, transformando una situación en estado permanente puede convertirse en un duelo patológico.

El proceso de duelo siempre nos deja solos, descentrados, impotentes y sobre todo tristes, esta emoción aunque displacentera es normal y saludable porque significa aceptar la pérdida permitiendo el cambio para continuar el camino de  la vida.

Fase de resolución los recuerdos de la persona fallecida nos traen sentimientos cariñosos con mezcla de tristeza, en lugar de dolor agudo y nostalgia de las etapas anteriores.

Esta etapa aparece cuando la persona ha podido elaborar su ansiedad  y ha resuelto sus asuntos incompletos, abandonando la postura discapacitante en la que se encontraba.

El proceso de un duelo normal lleva a la liberación de los lazos con la persona fallecida, indispensable para que la persona que queda pueda seguir con su vida estableciendo nuevas relaciones y consiguiendo un reajuste a la vida normal, para poder conseguir su paz interior.

Resumiendo, el proceso de un duelo recorre las siguientes etapas: Aceptar la realidad de la pérdida. Experimentar la realidad de la pérdida. Sentir el dolor y todas sus emociones. Adaptarse a un nuevo ambiente sin la persona que falleció o se marcho.

Duelo patológico: El duelo no es una enfermedad aunque puede convertirse en una si se aleja de la elaboración saludable de la pérdida.

Duelo bloqueado se da una negación a la realidad de la pérdida que se prolonga en el tiempo, hay una evitación del trabajo del duelo, con estados de confusión frente al mundo que se manifiestan en bloqueos emocionales-cognitivos a través de la conducta.

Duelo complicado se desborda la expresión emocional con peligro para la integridad propia o de otros (intentos de suicidios  por pensar que no podemos soportar el dolor de la pérdida)

Duelo crónico el duelo no termina nunca

Estas respuestas de mala adaptación al duelo son patológicas y requieren casi siempre un enfoque terapéutico especializado.

Y para terminar tener la confianza en nosotros mismos de que por dolorosa que sea la situación somos capaces de encontrar dentro de nosotros la fuerza necesaria para superarlo con nuestra lucha y deseo de seguir adelante para compartir con los que quedan todo lo que nos queda por vivir de forma positiva.

FIBROMIALGIA  (FM)

Es una enfermedad crónica generalizada, de etiología desconocida. Se caracteriza por dolor musculoesquelético generalizado que no puede ser explicado por la presencia de trastornos degenerativos o inflamatorios. Suelen ir acompañados de trastornos del sueño, cansancio que no mejora con el reposo, necesidad de orinar con frecuencia, trastornos abdominales, rigidez articular, parestesias matinales (sensación de hormigueo), sequedad en la boca y ojos, dificultad de atención, concentración y comprensión,  ansiedad y depresión.

No ha sido diagnosticada como tal hasta hace pocos años y su diagnóstico se realiza por la clínica, ya que la analítica  y los métodos de imagen no nos clarifican mucho.

Para diagnosticar a una persona de FM, tiene que cumplir los siguientes criterios. El dolor generalizado se localiza en distintos puntos del cuerpo, en el que 11 de estos 18 puntos tienen que estar afectados por dolor a la presión. Este dolor generalizado y crónico tiene que tener más de 3 meses de duración.

Como desencadenantes o agravantes se encuentran el estrés, cambios en el clima, exceso de actividad y ejercicio, ansiedad y depresión.

El tratamiento es multidisciplinar y no se produce una curación definitiva.

El primer paso es explicarle al paciente que es una enfermedad de evolución crónica cuyos síntomas pueden ser tratados y mejorados desde distintas técnicas de actuación: Relajación, hipnosis, masajes, Tai Chi, natación, psicoterapia, medicación etc.

Una de las primeras cosas que tiene que asumir el paciente con FM es el dolor, aprendiendo a reconocer los factores que lo incrementan o reduce,  de esta manera no se convertirá en una enfermedad incapacitante y podrá seguir, tomando las precauciones adecuadas, con los proyectos de su vida.

El dolor crónico a veces produce enfado o ira,  frustración, sensación de fracaso y culpa. Es importante aceptar dentro de nosotros estas emociones producidas por la impotencia que surge ante el dolor y una vez reconocidas, valorar objetivamente todo lo positivo que aún tenemos a nuestro alrededor, de esta manera nuestros objetivos estará acorde con las circunstancias reales que tenemos y no nos sentiremos tan frustrados.

La medicación debe ser utilizada en momentos puntuales y siempre bajo prescripción médica.

El estrés es un factor bastante determinante en FM , es una respuesta del organismo cuando afrontamos un peligro y nos preparamos  para luchar o para huir, por tanto puede ser adaptativo si se corresponde con esta situación, lo que ocurre es que a veces reaccionamos de esta manera de forma excesiva sin que exista ese peligro real y por tanto nuestro cuerpo esta sometido a una situación de tensión constante que le lleva al agotamiento.

Para evitar estas respuestas inadecuadas son importantes técnicas como: Respiración profunda. Relajación muscular. Hipnosis. Ejercicios en el agua. Caminar. Bailar

Todos estos ejercicios ponen a punto el sistema cardiovascular, mantienen en forma los músculos, disminuyen el dolor, favorecen el sueño, y mejoran la ansiedad y depresión.

Alimentación: No tenemos que olvidar nunca que una dieta equilibrada es importante para cualquier persona y en el caso de FM donde se encuentran en déficit neurotransmisores como la serotonina que influye en el estado de ánimo y en el sueño,  con mucho más motivo.

Es necesario tomar antioxidantes como Vit. C (se encuentra en cítricos, fresa, cerezas, pimientos verdes etc.) Vit. E (avellanas, nueces) Selenio ( pescado, productos lácteos,

Ajo, cebolla, tomate) su carencia puede provocar debilidad y puede influir en el dolor muscular.

Calcio y magnesio  Baja concentración en calcio en sangre provoca espasmos musculares (tomar medio litro de leche o equivalente en yogur y queso)

Magnesio parece que en la FM se tiende a tener deficiencia de este mineral, que ayuda a los impulsos nerviosos. Su carencia puede provocar apatía debilidad, calambres musculares   se encuentra en verdura de hoja verde, cacao, nueces, marisco, legumbre.

En general una dieta equilibrada con carne, pescado, legumbres etc. nos ayudará a mantenernos mejor psíquica y físicamente.

Psicoterapia: Las distintas técnicas que se usan en psicoterapia  (relajación, hipnosis, terapia cognitivos-conductual etc) inciden de forma positiva en el paciente, tanto en la visión de su enfermedad como en la constancia del tratamiento tanto a nivel médico como psicológico, obteniendo una reducción del dolor y una mejora en la percepción de la falta de salud.

En Psicoterapia se trabaja el darse cuenta del propio cuerpo, emociones, sentimientos y pensamiento. Analizar los propios conflictos para afrontar mejor el día a día y evitar caer en el círculo vicioso de emociones, pensamientos negativos, tensión y aumento del dolor.

En definitiva como el resto de las medidas mencionadas anteriormente, lo que se pretende es que la persona afectada de FM sea la responsable de su propia mejoría, aprendiendo cuales son las cosas concretas que a cada uno le ayudan a sentirse cada vez mejor, y aunque sea una enfermedad que en estos momentos no se cura, sí hay alternativas para poder mejorar.